| Abstract | dc.description.abstract | Introducción: las enfermedades orales más prevalentes a nivel mundial son la caries y la enfermedad periodontal, con mayor carga en grupos vulnerables, como niños y niñas con discapacidad. Estas patologías se relacionan estrechamente con los hábitos establecidos en los primeros años de vida, un periodo crítico de la primera infancia. Las familias de niños y niñas con discapacidad enfrentan mayores desafíos para instalar rutinas de higiene oral, en un contexto de oferta limitada de servicios odontológicos especializados. Chile se adscribe en un enfoque de derechos y ha ratificado la Convención sobre los Derechos del Niño y la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, por lo que el país debiese garantizar igualdad de oportunidades, accesibilidad a la salud, en las mismas condiciones que el resto de niños y niñas, lo que refuerza la urgencia de abordar la inequidad en salud bucodental en esta población.
Caracterización del problema: La población infantil con discapacidad es significativa, y presenta brechas críticas en salud, lo que limita su acceso equitativo a atención integral. La primera infancia, desde los 0 a los 8 años, representa un periodo fundamental en el desarrollo, que se pueden establecer hábitos de salud que previenen a futuro enfermedades no transmisibles, como la caries
dental. Este desafío se enmarca en acuerdos internaciones como lo la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, la Estrategia y Plan de Acción Mundiales sobre Salud Bucodental 2023-2030 y el Informe Mundial sobre la Equidad en Materia de Salud para las Personas con Discapacidad, que plantean la necesidad de asegurar cobertura sanitaria universal, reducir enfermedades no transmisibles y disminuir desigualdades, con especial énfasis en grupos históricamente excluidos como los niños y niñas con discapacidad.
Marco y dimensiones del problema: En Chile el año 2022, se estimó que alrededor de 14,7% de niños, niñas y adolescentes de 2 a 17 años presentan alguna discapacidad. En el plano normativo, el país cuenta con leyes que consagran igualdad de oportunidades, inclusión, accesibilidad, atención preferente y protección integral para personas con discapacidad, incluyendo el ámbito de la salud. Sin embargo, persiste una brecha entre estos compromisos y su implementación efectiva. En materia de políticas y programas, se destaca el Modelo de Atención Integral de Salud Familiar y Comunitaria (MAIS), el Programa Nacional de Salud Integral de la Infancia y el subsistema Chile Crece Contigo/Chile Crece Más, junto con el Plan Nacional de Salud Bucal 2021–2030, Sembrando Sonrisas, el Programa CERO Infantil. En cuanto a los compromisos internaciones, Chile se articula
con la Agenda de Desarrollo Sostenible 2030, la Estrategia Mundial de Salud Bucodental y el Informe OMS/OPS sobre equidad y discapacidad, que señalan que la salud oral de niños y niñas con discapacidad debería formar parte de la cobertura sanitaria universal, de la atención primaria y de un enfoque de derechos; no obstante, esta integración aún no se concreta plenamente en las políticas vigentes.
Factores subyacentes al problema: estos se dividen en cuatro. 1) factores estructurales, 2) determinantes sociales en salud, 3) factores de riesgo individuales y contextuales, y 4) debilidades del sistema de salud que en conjunto mantienen la inequidad en acceso en personas con discapacidad.
Metodología: La metodología se basa en una revisión de alcance de la literatura (scoping review) en PubMed, LILACS y Scopus, con criterios que incluyen primera infancia (0–8 años), discapacidad y salud oral, y selección de evidencia de calidad moderada/alta mediante según GRADE, complementada con revisión de políticas y programas nacionales e internacionales relevantes, por medio de literatura gris.
Opciones de Políticas: el resultado de estas intervenciones es que, reduzcan las brechas de acceso, calidad y oportunidad, y avancen hacia una mayor equidad en salud oral para esta población prioritaria. | es_ES |