Show simple item record

Professor Advisordc.contributor.advisorZerán Chelech, Faride
Authordc.contributor.authorBurgos Díaz, Aitana
Admission datedc.date.accessioned2026-05-04T14:33:55Z
Available datedc.date.available2026-05-04T14:33:55Z
Publication datedc.date.issued2026
Identifierdc.identifier.urihttps://repositorio.uchile.cl/handle/2250/209934
Abstractdc.description.abstractLa Sociedad de Escritores no desapareció, aunque muchos de sus participantes sí. Cerca de la Plaza Italia, en avenida Almirante Simpson 7, se alza firme la mansión en donde los poetas se refugiaban para beber un vino en los 60s, declarada monumento nacional el 2009. Aquella casa, antes espléndida y hoy tímida, deteriorada, todavía dueña de las primeras ediciones de la obra de Pablo Neruda, ha perdido el óleo que Joaquín Edwards Bello alguna vez colgó en la muralla de la sala de reuniones. Hasta los cojines de la cantina son distintos, más cómodos tal vez, porque las tertulias duran más ahora, que se han reemplazado los conflictos por la calma. Pero no siempre fue así, bien lo sabe quien recuerde a Francisco Melo Santos. Tenía muchos nombres, en parte porque adoraba las cámaras, y por tanto a la prensa. A menudo se referían a él como Franko Melo, pero otros preferían Poeta Niño, o Poeta Choro. Esculpido por los ángeles, su rostro era fino y su mirada dura, perceptiva, como si atravesara a versos las paredes. A más de cincuenta años de su suicidio, no son muchos quienes lo recuerdan, con su melena castaña y botas negras, recitando sus escritos a viva voz como rebelde, o descarrilado, algunos incluso le consideraban un “exagerado”. Pero sus contemporáneos coinciden en algo: era un apasionado. Repartía papeles con sus poemas y recibía los comentarios de sus compañeros de la Juventud Socialista, sin prometer una buena reacción. El Poeta Niño era revolucionario y trágico a la vez, hablaba de sangre e injusticia, alzaba el brazo ante sus detractores y no temía auto contemplarse como el mejor, por lo que resulta natural preguntarse: ¿desde cuándo lo supo? Con solo 24 años, ¿se aburrió de imaginar los surcos, todavía invisibles en su tez? La introducción de su libro homónimo (¡A tiempo y fuego!) puede interpretarse como un primer vistazo a su inquietud, pero también como una simple declaración de lucha: “Si vivo la liberación…estaré con mis cantos, en caso contrario, entregaré mi vida y será el poema más grande que habré creado”, reza en las primeras páginas. Sea cual fuera la razón, este amante de las letras tuvo una historia imprecisa y un final claro. Tropecé con él sin buscarlo, mientras leía periódicos antiguos en la Biblioteca Nacional de Chile.es_ES
Lenguagedc.language.isoeses_ES
Publisherdc.publisherUniversidad de Chilees_ES
Type of licensedc.rightsAttribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 Internationales_ES
Link to Licensedc.rights.urihttps://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0es_ES
Keywordsdc.subjectSociedad de escritores de Chilees_ES
Keywordsdc.subjectHistoria de vidaes_ES
Keywordsdc.subjectFrancisco Melo Santoses_ES
Keywordsdc.subjectFranko Meloes_ES
Keywordsdc.subjectPoesía chilenaes_ES
Títulodc.titleFranko Melo ha muertoes_ES
Document typedc.typeTesises_ES
dc.description.versiondc.description.versionVersión original del autores_ES
dcterms.accessRightsdcterms.accessRightsAcceso abiertoes_ES
Catalogueruchile.catalogadorggdes_ES
Departmentuchile.departamentoEscuela de Periodismoes_ES
Facultyuchile.facultadFacultad de Comunicación e Imagenes_ES
uchile.carrerauchile.carreraPeriodismoes_ES
uchile.gradoacademicouchile.gradoacademicoLicenciadoes_ES
uchile.notadetesisuchile.notadetesisMemoria para optar al título profesional de Periodistaes_ES


Files in this item

Icon

This item appears in the following Collection(s)

Show simple item record

Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International
Except where otherwise noted, this item's license is described as Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International