Abstract
Los traumatismos torácicos (TT) son un problema frecuente,
derivado de la elevada incidencia de los accidentes
de tráfico, domésticos y las agresiones. Estas lesiones
pueden llegar a comprometer la vida si no se realizan
las maniobras precisas, que la mayoría de las veces
son medidas simples que no incluyen la cirugía. En las
últimas décadas se han reportado grandes progresos
en el diagnóstico precoz y su tratamiento, aunque sigue
siendo una enfermedad de alta prevalencia y morbimortalidad
que puede tener consecuencias desastrosas.