| Abstract | dc.description.abstract | A lo largo de esta memoria, he mostrado cómo la literatura ha actuado como detonante y espejo de mi experiencia emocional, y cómo mis obras buscan traducir esa carga en materia tangible. Desde la inocencia dolorosa de Sadako, pasando por la compulsión y sustitución de mi propio cuerpo en “The Girls at 17 Swann Street”, hasta la jaula del amor destructivo en Baudelaire, cada texto me ha permitido explorar la convivencia entre lo bello y lo dañino. Mi práctica artística no busca ilustrar las historias de manera literal, sino materializar su eco emocional: transformar la fragilidad, el dolor y la obsesión en formas, materiales y gestos que habitan un espacio físico y simbólico. El vidrio, las botellas, las rosas de alambre no son solo materiales, son los lenguajes que yo elijo y uso para hablar de resistencia, de pérdida, de deseo y de violencia. Estas obras nacen de la necesidad de mirar de frente lo que hiere, de encontrar belleza en la incompletitud y en la dificultad, y de comprender que la fragilidad, la autodestrucción y la persistencia son inseparables de la experiencia humana. Mi trabajo es, en definitiva, un diálogo íntimo con mi historia, con los textos que me atravesaron y con los sentidos que puedo darles al materializar lo intangible de mi historia y emociones. | es_ES |