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“Charros, Rancheras y Corridos”

Professor Guidedc.contributor.advisorSanta Cruz Achurra, Eduardo Luis Mario
Authordc.contributor.authorSilva Silva, Laura 
Staff editordc.contributor.editorInstituto de Comunicación e Imagen
Admission datedc.date.accessioned2016-01-05T18:54:05Z
Available datedc.date.available2016-01-05T18:54:05Z
Publication datedc.date.issued2006
Identifierdc.identifier.urihttp://repositorio.uchile.cl/handle/2250/136186
General notedc.descriptionMemoria para optar al título de Periodistaen_US
General notedc.descriptionEl autor no autoriza el acceso a texto completo de su documento
Abstractdc.description.abstractVoz de la guitarra mía, al despertar la mañana, quiere cantar de alegría a mi tierra mexicana. Yo le canto a sus volcanes, a sus praderas y flores, que son como talismanes del amor de mis amores. México lindo y querido, si muero lejos de ti que digan que estoy dormido... México lindo y querido, si muero leeeeejos de ti. Estas ya son melodías tan cotidianas en nuestro cancionero popular, que pareciera que le estamos cantando a nuestra tierra. En las primeras décadas del siglo XX, en Chile se vivió un proceso de adopción de estilos musicales latinoamericanos, los cancioneros más difundidos en nuestro país eran los provenientes de México y Argentina, los que finalmente penetraron con mayor intensidad en la sociedad de aquel entonces. El tango, la ranchera y el corrido, pertenecientes a los países mencionados, de igual modo la rumba, el bolero y la guaracha, estilos típicos de otros lugares de Latinoamérica, fueron los ritmos musicales que influenciaron más fuertemente la música popular chilena. Uno de los países que marcó mayor influencia con sus géneros musicales fue México, lo que se tradujo en un acercamiento musical que derivó en la adopción de estilos como la ranchera y el corrido. La música mexicana posee una temática que habla sobre anhelos y experiencias vividas por los sectores populares, sus canciones versan tanto de amor como de desamor, mientras que hay otras que cuentan historias de la tierra en que vive el pueblo mexicano o de los problemas cotidianos por los que atraviesan. La ranchera que surgió en los ranchos mexicanos y que fue difundida masivamente por el cine, fue capaz de provocar en nuestro mundo campesino un sentimiento de identificación entre lo vivido en el rancho y el fundo. Si bien en un primer momento en Chile el espectro musical popular sólo se dedicó a imitar a los autores mexicanos y a repetir sus creaciones musicales, con el paso del tiempo surgieron intérpretes nacionales y creaciones propias, como fue el caso de Guadalupe del Carmen. La música mexicana, al contrario de lo que se puede creer por lo mínimo que difunden los medios de comunicación (como la televisión y la radio), es un estilo musical que llega a mucha gente, especialmente en regiones, sectores rurales y a un publico más bien popular. A lo largo de nuestro país existen cientos de intérpretes y compositores que han adaptado el corrido y la ranchera a nuestra tierra. Existen solistas, dúos y conjuntos y entre ellos podemos encontrar ejemplos como “Los Hermanos Bustos”, “Los Llaneros de la Frontera”, “Los Luceros del Valle” entre otros, que en su mayoría son intérpretes catalogados como “súper ventas”, con discos de platino y varios temas en el puesto número uno en rankings musicales radiales de regiones. La música mexicana en nuestro país ha sido capaz de soportar modas musicales y sobrevivir en el tiempo, pero nunca se le ha dado el sitial que le corresponde, ya que para muchos es vista sólo como un estilo musical que llega a los sectores modestos de nuestra sociedad. Sin embargo, la música ranchera es más que una moda pasajera ya que pese a todo ha perdurado por décadas, instalándose en nuestro folklore. A lo largo del siguiente reportaje trataremos de explicar como surgió la ranchera y el corrido en México, veremos la importancia que tuvieron el cine, la radio y la industria musical en la creación y difusión de estos estilos musicales por toda América Latina y cómo estos medios, a su vez, contribuyeron a su estancamiento. En el caso de Chile, veremos cuándo llega el fenómeno y por qué se instala fuertemente en nuestro territorio, abordaremos la importancia que tuvo el cine, con figuras como Jorge Negrete, en la instalación de la música mexicana, debido a la similitud de vivencias que hicieron sentir más cercanas a la gente las historias que relataban las películas y la importante difusión que realizó la radio para expandir la música mexicana por todo Chile. También veremos como a lo largo del tiempo han ido apareciendo interpretes nacionales que no sólo repitieron las canciones, sino que crearon sus propios temas. Por último, conoceremos la realidad del fenómeno actual luego del surgimiento de la cantante adolescente María José Quintanilla, que le dio un nuevo aire y colocó en los medios de comunicación nacional a la música mexicana, incluso llegando al Festival de Viña del Mar. Además, veremos las historias de distintos artistas que han sido capaces de perdurar en el tiempo y de incorporar la música mexicana a nuestro cancionero popular.en_US
Lenguagedc.language.isoesen_US
Publisherdc.publisherUniversidad de Chileen_US
Keywordsdc.subjectMúsicaen_US
Keywordsdc.subjectMéxicoen_US
Keywordsdc.subjectFolkcloreen_US
Títulodc.title“Charros, Rancheras y Corridos”en_US
Document typedc.typeTesisen_US


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